Respétame

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5 de octubre de 2009

Las Nubes de Londres. Cap 4

Bajó las escaleras con la mochila a rastras y un desarreglado flequillo ocultando su cara de porcelana.
-Vuelve a subir a la habitación.- Ordenó su padre. Lulú levantó la mirada sorprendida y desconcertada.- Se te ha olvidado la sonrisa entre las sábanas, pequeña.- Volvió a bajar la mirada.
-No tengo ganas de sonreír, papá.
-¿Seguirás con la cara larga hasta que explote el sol?- Preguntó Carlos, sarcástico. Lulú forzó una mueca.
-El hermano pequeño de Charlie está en coma.- Anunció la joven, reteniendo todo lo que pudo el tono vibrante de su voz y las lágrimas que se morían por volver a salir.
-¿Qué? ¿El hermanito chico de tu novio? ¿Paul?- Carlos mostraba ahora verdadera preocupación, aparcando el sarcasmo a un lado.
-Sí, por un accidente de coche. No sé nada más... Me enteré de la noticia anoche por un e-mail que me mandó.
-Entiendo... Mantenme informado entonces ¿vale? Si hay algo que desde aquí podamos hacer, dímelo Luly.
Lulú asintió con la cabeza y pasó por el lado de su padre en dirección al exterior de la casa, concienciada ya a tener que soportar el impacto de los rayos de Sol en su piel. Carlos la siguió con la mirada y continuó sus pasos hasta que llegaron al coche. Una vez dentro, Lulú se esforzó por mantener su mirada en la ventanilla, evitando cualquier tipo de conversación que pudiera surgir. Carlos pilló la indirecta.

-Sé que no quieres hablar, así que sólo te diré que para cualquier cosa... Sabes siempre que tienes a tu padre. O, si te sientes incómoda hablando conmigo de cualquier tema... Siempre puedes decírselo a Consuelo.- A Lulú le encantaba escuchar a su padre intentando ser un buen progenitor. Le parecía realmente divertido, sabía que le costaba bastante.
-Gracias, papá. Y... hablando de Consuelo, ¿qué es de ella?- A pesar de todo, Lulú continuó con la conversación. Ya que su padre se había empeñado en hablar, mejor desviar el tema. A Carlos pareció agradarle la idea de centrarse en su nuevo ligue.
-Bien, bien. Bastante bien, hija. Hace unos días que no la veo, pero hoy tengo que ir a poner gasolina... Ya me entiendes.-Lulú intentó no reír.
- Había pensado en comprarle flores o... No lo sé, igual le gustaría más otra cosa. Igualmente, voy a esperarme un poco más para invitarla a cenar.
-Papá, llevas esperando casi tres meses para invitarla a cenar. Creo que la etapa miedo-al-rechazo pasó hace tiempo. Si no quisiera verte... te hubiera cortado el rollo hace tiempo.- Era increíble que le estuviera dando clases de 'ligoteo' a su padre.
-¿Sí? ¿Tú crees? No sé yo, Luly. En fin... Hemos llegado. Mucha suerte... ¿vale? Vendré a recogerte a la salida.
-No hace falta, cogeré el autobús. Si no, tendrás que ir corriendo desde el trabajo hasta aquí, no me molesta volverme sola.- A pesar de todo, Lulú reconocía que su padre estaba haciendo grandes esfuerzos por mantenerla contenta. Volver a casa sola tras las clases para que su padre pudiera descansar y preparar la comida no era una molestia.
-Como quieras, cielo. Entonces ya nos veremos en casa. Tú tranquilízate, que ya sabes lo que es empezar en un colegio nuevo y sabes que no es para tanto. Ya me contarás a la vuelta.- Carlos besó la frente de su hija antes de que ésta saliera del coche.
-Sí, papá.
Al salir del Toledo gris, el coche arrancó dejándola sola frente aquél edificio desconocido. El sitio no estaba mal: Una estructura blanca y grande, no parecía que fuera a tener el espacio reducido. La fachada principal era algo más elevada que las laterales y contaba con un reloj a lo alto, que anunciaba las horas de entrada y de salida. Una elegante verja negra rodeaba todo el reciento, que contaba además con zonas verdes, grandes árboles, bancos y lo que parecía una cafetería al fondo a la izquierda. Todo estaba lleno de gente que se movían de un lado para otro, haciendo tiempo hasta poder entrar a las clases. Había gente vestida de todo tipo y, de todas las edades. Lulú se encontraba ante un nuevo mundo en el que no tenía claro dónde iba a encajar exactamente.
-¡Hola! ¿Eres nueva?

4 comentarios:

Hollie A. Deschanel dijo...

Aunque no sepa qué le depara el destino, seguro que tiene muchas cosas especiales. Muás!

Ela dijo...

(L)

kiohitita dijo...

le sabes dar el halo de la juventud

Acuarius dijo...

hola :)